ATRAGANTAMIENTOS
Cuando un niño pequeño se atraganta, normalmente empezará a toser por
sí mismo. En estos casos sólo es necesario que le observes (puede que sea necesario que
le ayudes a expulsar el cuerpo extraño del interior de la boca).
Ahora bien, tras el atragantamiento, puede suceder que no sea capaz de
toser (ni de llorar); en este caso, PIDE AYUDA MÉDICA. Mientras llega ésta, coloca al
niño boca abajo, sobre tus rodillas, sosteniendo su cabeza con una mano, y golpéale 4
veces seguidas en la espalda, entre ambos omóplatos. A continuación observa si el cuerpo
extraño está en el interior de la boca; repite la maniobra en caso necesario. NUNCA des
palmadas en la espalda a un niño que se ha atragantado y está tosiendo; podrías
empeorar la situación.
ENVENENAMIENTOS
Si sospechas o tienes la certeza de que tu hijo ha podido ingerir algún
tipo de medicamento o veneno (la mayoría de los productos de limpieza del hogar lo son),
es necesario que acudas a un Servicio de Urgencias lo antes posible; mientras tanto: NO
intentes que el niño vomite (los productos de limpieza son cáusticos y queman la
garganta al pasar por ella). Lleva al hospital una muestra del tóxico (envoltorios,
comprimidos sobrantes, envases, etc) para facilitar su identificación. Si te encuentras
lejos de un centro sanitario, llama al Centro Nacional de Toxicología: 91 562 04 20 (24 horas).
ESCALDADURAS Y QUEMADURAS
Antes de hacer cualquier otra cosa, asegúrese de eliminar la fuente de
calor que ha causado la quemadura (tapar la sartén si ha cogido fuego, desenchufar la
plancha, etc.). Enfriar la quemadura inmediatamente, colocando la zona afectada bajo un
suave chorro de agua fría, durante al menos 10 minutos, o más si persiste el dolor. En
el caso de quemaduras extensas, cubrir la zona con un paño limpio y acudir a un Servicio
de Urgencias. NO aplicar sobre una quemadura pomadas, lociones o ungüentos; tampoco son
recomendables los remedios caseros como el aceite, el vinagre, la pasta de dientes, etc.
No tratar de romper o reventar una ampolla producida por una quemadura. NO quitar la ropa
a la víctima, excepto en el caso de las escaldaduras (quemaduras producidas por líquidos
muy calientes).
FRACTURAS
Si sospechas la existencia de una
fractura (por ejemplo, tras una caída), mantén la calma y procura tranquilizar al niño;
ante todo, haz seguro el lugar de los hechos para evitar otro accidentado. Sostén el
miembro lesionado con tus manos e improvisa algún tipo de inmovilización, utilizando la
propia ropa, un pañuelo, etc. Esto ayudará a calmar el dolor. Pide ayuda o acude a un
Servicio de Urgencias, donde se aplicará el tratamiento necesario.
HEMORRAGIAS
Si tu hijo está sangrando, primero asegura el lugar de los hechos para
evitar otro accidentado. Evitar que permanezca de pie (podría marearse y caerse al
suelo). Presiona directamente sobre la herida con la ayuda de gasas o compresas lo más
limpias posible. Si no sospechas la existencia de una fractura, eleva la zona. Mantén la
presión durante 10 minutos; normalmente esto bastará para detener la hemorragia.
HERIDAS
Para limpiar una herida, sigue SIEMPRE estos pasos: Antes de hacer nada,
lávate las manos con agua y jabón y frótalas después con alcohol, dejando que se
sequen solas. Limpia la herida con agua jabonosa o con un antiséptico (agua oxigenada o
suero fisiológico) a chorro. Después sécala con gasas estériles, desde el
centro hacia la periferia. Pincelaremos la herida con un antiséptico (tipo povidona
yodada) y, ante cualquier duda, acudiremos a la consulta médica. NUNCA utilices encima de
una herida: algodón, alcohol, yodo sin diluir, o pomadas que contengan antibióticos.
